Desde el calor del cautiverio oscuro
salté y caí al abismo
del turbulento mar de sueños
donde a ratos habitas,
remanso entre tus brazos, alegría
gozosa en tu sonrisa,
amoroso placer cuando insaciables
me encajas y te atrapo; A tus caricias,
tu añorado regazo, tu ternura,
y al silencio invencible de tu ausencia.
Milagrosa Carrero




0 comments:
Post a Comment